Enzo tiene 27 años, no puede hablar y usa silla de ruedas porque casi todo su cuerpo está paralizado. Hasta hace tres años, sólo lograba comunicarse cuando, con mucha dificultad, señalaba objetos con su cabeza a través de un puntero que usaba como vincha. Su vida se modificó cuando un software, creado por alumnos de una escuela técnica bonaerense, le permitió por primera vez decirle “gracias” a su familia.
En 2004, alumnas del Profesorado en Educación Especial 22 le plantearon al profesor de Informática Luis Acquarone la carencia de dispositivos especiales para personas con capacidades diferentes. Acquarone trasladó la inquietud a los alumnos del último año de la tecnicatura en Informática Personal y Profesional de la Escuela Técnica N° 2 “Luciano Fortabat”, de Olavarría, y ellos se pusieron a trabajar. El proyecto ABC+ busca guiar a los docentes en el uso de nuevas tecnologías y estimular a los alumnos discapacitados a controlar su propio aprendizaje. “Nuestro trabajo en formación tecnológica dentro de la escuela ha estado orientado a la construcción de una sociedad justa, fraterna y solidaria, capaz de aceptar naturalmente la diversidad humana”, explica el profesor a Crítica de la Argentina.
El principal beneficio del Software ABC+ o Santa Lucía –su versión más moderna– es aquello que le permitió a Enzo comunicarse: la computadora oraliza cada tecla que el alumno asigne, ya sea letra a letra, por palabra o por frase. Teclado, mouse y pedales sensibles al impacto son algunos de los dispositivos que ofrece el programa, según las capacidades del estudiante.