Acompañados de amigos y una multitud de vecinos, la familia de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años hallada muerta en un descampado en Villa Tesei tras nueve días de búsqueda, despidió los restos de la menor en el cementerio Parque Municipal de Hurlingham.
El cuerpo fue recibido con muestras de dolor y aplausos por quienes acompañaron el cortejo fúnebre que partió desde la sala velatoria hasta el cementerio.
"Queremos Justicia", "asesinos", "con los pibes, no" y "Candela, Candela", fueron algunos de los gritos que se mezclaron con pedidos de un rápido esclarecimietno del crimen.
Durante el entierro se produjeron algunos incidentes con la madre de Candela, cuando una persona le reclamó "por qué no entregaste la plata".
En tanto, el padre de la menor asesinada no fue autorizado por la Justicia a participar del entierro.