En el plano provincial, según los informes realizados por el Centro de Estudios Nelson Mandela, en este año 2011 hasta el 30 de junio inclusive del total de la población chaqueña, el 32 por ciento está por debajo de la línea de pobreza en tanto que el 11 por ciento de la misma se halla por debajo de la línea de indigencia. Así lo indicó el titular de esta institución, Rolando Núñez, explicando que estos índices fueron calculados teniendo como parámetro de medición la relación entre los costos de la canasta básica y de la canasta familiar y la distribución de los salarios.
En este sentido, precisó que hasta junio de este año, el valor de la canasta alimentaria fue de 1240 pesos, mientras que la canasta familiar (que incluye otros bienes y servicios) tuvo un costo de 1840 pesos. “La canasta de alimentos es la que determina el nivel de indigencia y la canasta familiar es la que permite calcular el índice de pobreza, aunque los valores se modifican de acuerdo al proceso inflacionario ya que éste determina el poder adquisitivo”, detalló el profesional.
A su vez, subrayó que el Chaco es el distrito que lidera la lista de provincias con mayor número de planes sociales y becas laborales, lo cual indica que es la provincia con mayor grado de asistencialismo y con un mercado laboral reducido y con poca proyección.
Desigualdad social
Asimismo, el último informe del Centro Mandela reveló que el Chaco registra un altísimo nivel de desigualdad social, señalando que en el año 2010, el 10 por ciento más pobre de la población se quedó con el 1,4 por ciento del PBI anual, mientras que el 10 por ciento más rico se repartió 38,5 por ciento. “Se trata de una concentración extraordinaria de la riqueza en el último caso, lo que explica el fenómeno de la desigualdad social, denotando además la desigualdad en el acceso a las oportunidades laborales y de progreso”, contextualizó Rolando Núñez.
A esto, agregó que del total de la población chaqueña el 7 por ciento pertenece a la clase alta con altos ingresos y patrimonios sólidos; el 12 por ciento conforma la clase media alta y media tradicional con muy buen ingreso pero con un patrimonio poco desarrollado y por último, el 81 por ciento (equivalente a 850 mil habitantes) pertenece a la clase media baja, con mayor tendencia a baja, con bajos e inestables ingresos, que no alcanzan a financiar la canasta alimentaria y familiar, con patrimonios precarios.
Columnista:
Fuente: