Hugo Moyano no se retiró del peronismo aunque haya renunciado a los cargos del PJ. Con sigilo, se acerca a gobernantes y dirigentes que se mueven sin pedir permiso a la Casa Rosada, como los gobernadores José Manuel de la Sota (Córdoba) y Daniel Scioli (Buenos Aires), y el intendente de Tigre, Sergio Massa.
Moyano comprendió que el PJ no le alcanza para colar candidaturas y que por eso el camino era armar un propio sello electoral. Y en ese marco, la beligerancia con la que se maneja Cristina Kirchner le abre el camino a futuros acuerdos con otros peronistas que tomen su rumbo.
Antes de las duras declaraciones que hizo en el acto de Huracán, donde dejó los matices de lado y le planteó una sumatoria de reclamos al Gobierno, Moyano se vio con De la Sota y con el santafesino Jorge Obeid, ex gobernador y en busca de restablecer el rumbo del PJ provincial.
Según confirmó a LPO una fuente de Santa Fe, el encuentro fue en Córdoba y el anfitrión intentó que pasara desapercibido por estar en busca de un acuerdo con Nación para financiar la deficitaria caja de jubilaciones y pensiones.
“Tenemos 1600 millones de pérdida en 2012 y no hay novedades. Son 90 mil jubilados que no sabemos si cobrarán”, se alarman cerca de De la Sota, quien hoy estuvo en la Casa Rosada en el anuncio de refinanciación de deuda de las provincias.
La otra provincia central es Buenos Aires y ahí el jefe de la CGT no necesita renovar acuerdos: ya desde el año pasado que transita una luna de miel con Daniel Scioli, quien promocionó como propio a su hijo Juan Moyano para la diputación nacional.
Ahora a ambos los une el destrato de la Casa Rosada, que Scioli sufre a través de Mariotto. El otro bonaerense con buenas migas en la CGT es Sergio Massa, quien forjó una buena relación Moyano de cuando lo recibía como jefe de Gabinete y la mantuvo hasta hoy.
Massa y Scioli son, números en mano, dos de las promesas electorales más fuertes de 2015. Y ninguno se sumó a Moyano que surgieron desde el kirchnerismo en solidaridad con la presidenta.
Tampoco intervinieron otros gobernadores con aspiraciones electorales, como es el caso de Jorge Capitanich. El chaqueño acompañó en junio a Moyano en la presentación de la Corriente Sindical Peronista en su provincia, sólo 20 días después de pelearse a los gritos con Máximo Kirchner por la conformación de la lista de diputados nacionales. No sería de extrañar que pronto vuelva a mostrarse por el norte.
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