Lucio Álvarez venía a buen ritmo como todo el Dakar y se había colocado en quinta posición en la etapa, pero sorpresivamente comenzó a volcar en una curva más peligrosa que lo indicado en el road-book y comenzaron los cinco tumbos que afortunadamente dejaron a la camioneta sobre sus cuatro ruedas y a su piloto y a su navegante (Rolando Graue) sin rasguños. El piloto de San Rafael dijo: “Fue una desgracia con mucha suerte diría. Ahora me dura la amargura porque veníamos haciendo un tramo perfecto. Ronnie fue magnífico navegando y todo iba muy bien. Pero 'don destino' estaba en esa curva para decirme ‘loco aflojá’ y se cumplió la frase de que en el Dakar todo los días aprendes algo, y hoy me dieron una clase a mí”, contó a Los Andes on line. La camioneta Toyota Hilux albiceleste llegó al vivac de Arica con daños en toda la carroceria, pero la inspección técnica la habilitó para seguir debido a que los elementos de seguridad de la estructura no se dañaron. El equipo Overdrive deberá intentar colocarle las partes de carrocería en su lugar para reanudad la marcha desde el 7° puesto en la General. El piloto de San Rafael dijo: “Fue una desgracia con mucha suerte diría. Ahora me dura la amargura porque veníamos haciendo un tramo perfecto. Ronnie fue magnífico navegando y todo iba muy bien. Pero 'don destino' estaba en esa curva para decirme ‘loco aflojá’ y se cumplió la frase de que en el Dakar todo los días aprendes algo, y hoy me dieron una clase a mí”, contó a Los Andes on line.
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