Hugo Moyano realiza un asado en el edificio de Azopardo. Dijo que el Gobierno no lo ataca pero sí que hay “chirolitas” que le mandan mensajes. Sobre las decisiones en la central obrera, indicó: “Lo único que me pueden reclamar es si la carne es dura”.
Moyano reunió a 40 gremios en un almuerzo de "camaradería", que resultó una demostración de fuerza con su objetivo de lograr la reelección como secretario general de la CGT, cuyo mandato vence a mitad de año.
Moyano habló durante más de una hora para brindar un detallado informe acerca de la relación con el gobierno nacional, el contenido de la carta que el envío a la presidenta Cristina Fernández y la reiteración de los viejos reclamos.
El almuerzo se realizó en el quincho ubicado en el último piso del edificio de la calle Azopardo y allí Moyano pidió un "gesto de responsabilidad" a los gremialistas para enfrentar el cortocircuito con el Gobierno nacional y remarcó que "la unidad de todos los sectores" será un factor fundamental.
Los grandes ausentes fueron Gerardo Martínez, de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), pero no se hizo presente su titular Gerardo Martínez; y Antonio Caló, de la UOM, dos candidatos a reemplazar a Moyano en junio con la venia del Gobierno.
Antes de ingresar al encuentro y sin evitar, como en los últimos tiempos, a la prensa, el Jefe de la CGT lamentó que los reclamos presentados al Gobierno nacional "no han tenido respuestas" y afirmó que responder a declaraciones de funcionarios oficiales es "como pegarle al muñeco del ventrílocuo".
Moyano negó haber perdido poder tras sus cruces con el Gobierno e ironizó: "Me di cuenta en Huracán que no la pude llenar a la cancha", azuzó el jefe gremial sobre el acto en el que se conmemoró el Día del Camionero, al tiempo que admitió que "aparentemente no" coinciden hoy las agendas del Gobierno y de la CGT, "porque lo que hemos reclamado no hemos tenido respuesta", señaló.
Previamente, el líder sindical difundió una carta que le envió a la presidenta, en la que le recordó los reclamos "que son preocupación permanente" de esa central obrera y a los que el gobierno todavía no respondió.
En la misiva, que aclaró se hizo "por mandato" del Consejo Directivo de la entidad sindical, Moyano ratificó el pedido para que la Casa Rosada defina la elevación del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, la universalización de las asignaciones familiares y la actualización de la asignación por ayuda escolar, además de incluir medidas especiales para eliminar el trabajo no registrado y la situación de subcontratados y tercerizados.
Pero -como ocurrió en el acto de Huracán- dedicó un capítulo de la carta a un detallado y extenso informe sobre la situación de las obras sociales que atienden "a más de 20 millones de argentinos".
Luego de repasar la historia de esta actividad que es, dijo, "un gran compromiso social que el movimiento obrero llevó adelante a través del tiempo" y ni siquiera detuvo durante la crisis de los años 2001-2002, Moyano ratificó a la jefa del Estado las medidas para que el sistema pueda continuar funcionando.
Tras afirmar anoche por televisión que la "sintonía fina" que promueve la jefa del Estado "suena como lo que proponía en su momento Menem", hoy Moyano difundió la carta donde vincula a la gestión de Fernández de Kirchner con las "políticas neoliberales" seguidas por los gobiernos de Carlos Menem y de Fernando De la Rúa.
Allí, el titular de la central obrera reclamó soluciones a la agenda de reclamos que tiene pendiente esa entidad y cuestionó en lo que hace a Asignaciones Familiares se mantenga "la tablita" que "por imperio de las políticas neoliberales en el gobierno de De la Rúa, con (Domingo) Cavallo y Patricia Bullrich como ministros, se instrumentó en el marco de la flexibilización laboral".
Por esa razón, reclamó "recuperar el carácter universal" de esa asignación que había impuesto Juan Perón "extirpando el engendro pergeñado por Cavallo, Bullrich y el FMI", dijo.
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