Lucía Corpacci reapareció públicamente tras la represión de la policía catamarqueña a los vecinos de Tinogasta que impedían la explotación de la minera de Bajo la Alumbrera. Cinco días fueron los que demoró la gobernadora en salir del hermetismo que había alarmado a Cristina Kirchner, que incluso envió al secretario de Minería, César Mayoral, para contener el conflicto.
Es que en la Casa Rosada entendían que -luego de la resistencia que ya había tenido el proyecto en la localidad riojana de Famatina- a Corpacci "se le fue de las manos” el conflicto. Pero tras una fuerte presión de la primera línea del Gobierno Nacional, la gobernadora salió a defender los emprendimientos en su tierras, además de pegarle a los medios de comunicación e intentar "provincializar" la polémica.
La Gobernadora se mostró a favor de la explotación minería, pero remarcó que su gestión controlará que esa actividad se realice de manera responsable para no afectar el medio ambiente.
"Bajo la Alumbrera, por caso, lleva 15 años de producción. Tiene un informe de impacto ambiental de 14.700 fojas. Y nosotros como gobierno hemos planteado siempre la defensa o la importancia del desarrollo minero para Catamarca, pero con reglas claras, con estudios para cuidar el medio ambiente. Por eso es llamativo que las protestas se hayan iniciado ahora", aseguró.
Y agregó: "Nos hemos reunido con los responsables de los emprendimientos mineros de nuestra provincia. Entre otras cosas, les planteamos que todos los controles deben ser públicos para que cualquier ciudadano pueda acceder y que la mano de obra debe ser catamarqueña. No sólo los cargos más bajos sino también los profesiones: abogados, ingenieros, contadores, que en los últimos años eran de otras provincias".
Corpacci intentó provincializar el conflicto, acaso uno de los trazos gruesos del planteo que bajó desde la Casa Rosada. "Los problemas de Catamarca se resuelve en nuestra provincia, no en Buenos Aires", remarcó. Y aprovechó para embistir también contra los medios nacionales.
La gobernadora remarcó que cuando se registraron los hechos violentos, un periodista un medio nacional (en referencia a la señal de TN, del Grupo Clarín) comenzó a decir que ahí iban "los camiones que llevan cianuro, que llevan llevan muerte y desolación a Catamarca".
"Si se hubiese tomado el trabajo de averiguar, sabría que casualmente allí no se utiliza cianuro, y hubiera encontrado que hay estudios realizados por centros reconocidos que demuestran que el agua no está perjudicada por esa explotación minera", disparó.
En esa misma línea, y como prueba de que no hay contaminación, remarcó que los ciudadanos de Catamarca no sufren más casos de cáncer que en otras provincias. El índice de esa región marca 14,9%, según los datos que brindó Corpacci, mientras que la media nacional es del 19%. "E incluso el índice del oeste -zona donde se instalan las mineras- es inferior al del este de nuestra provincia", agregó.
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