SANTIAGO DE CHILE (Télam). Con la salida de Luís Urzúa, conocido como “Don Lucho”, a las 21.55 se completó el operativo de rescate más importante de la minería mundial, que permitió que 33 trabajadores enterrados en una mina durante 70 días, pudieran salir a la superficie, tras un tarea titánica que incluyó a cientos de técnicos que corrieron contrarreloj para poder horadar casi 700 metros de roca.
Una lluvia de champaña inundó el campamento Esperanza, en los alrededores de lo que ahora es la ex Mina San José, en medio de los festejos por el rescate de todos los trabajadores, que están en perfecto estado de salud.
Las imágenes de la salida de los 33 hombres, que comenzó el miércoles a las 0.10 cuando emergió de las entrañas de la tierra el primero de ellos, Florencio Ávalos, fue transmitida por la televisión de todo el mundo en forma continuada y presenciada por millones de personas.
"Volvieron a la vida", resumió Ruth Guzmán al recibir a su esposo Samuel Ávalos, padre de sus cuatro hijos, Jonathan, Eduardo, David y Carolina.
El minero y ex jugador de fútbol profesional, Franklin Lobos Ramírez, describió de esta manera su experiencia de entierro: "Fue el partido más duro de mi vida".
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, no se perdió detalle de este operativo sin precedentes y esperó la salida de cada trabajador, al que abrazó y le dio la bienvenida "a la vida".
“Yo me voy a quedar aquí hasta que saquemos al último minero”, había dicho Piñera y cumplió.
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