Miles de manifestantes se enfrentaron con policías en el centro de Atenas durante una jornada de huelga. Es en repudio de las nuevas medidas de ajuste que paralizó escuelas, hospitales, oficinas públicas y el tráfico aéreo, marítimo y ferroviario del endeudado país europeo.
Una verdadera batalla campal se desató en las calles de la capital griega luego de que los sindicatos de trabajadores y de todos los sectores de la producción convocaron a un paro de 24 horas.
Los enfrentamientos comenzaron cuando unas 20.000 personas marchaban hacia el Parlamento para protestar contra las medidas de austeridad en concidencia con la huelga general, la séptima del año convocada por los sindicatos en medio de la peor crisis financiera del país desde la Segunda Guerra Mundial.
La situación degeneró en violencia en la plaza Sintagma, frente al Parlamento, donde grupos de activistas desprendidos de la marcha comenzaron a arrojar bombas incendiarias a la policía y a destruir automóviles estacionados.
La policía respondió con gases lacrimógenos y con repetidas cargas sobre las columnas de manifestantes, que retrocedían y volvían a avanzar, en medio de corridas, explosiones de bombas y un denso humo producto de los estallidos y los gases.
En un punto de los disturbios, un grupo de agentes fue acorralado en una galería y sometido a un auténtico vendaval de bombas incendiarias y piedras.
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