El decreto que aumentó el precio de los combustibles en un 80% dejó al desnudo la economía boliviana que hasta hace poco parecía infranqueable, al punto de llegar a mencionar la posible existencia de un corralito y el agolpamiento de la gente frente a los bancos para retirar su dinero.
El sitio Jornadanet.com publica que “interminables filas se apreció ayer en los Bancos y Fondos Financieros, a pesar que el Gobierno desmintió los rumores sobre la aplicación de un "corralito" financiero, la desdolarización de los ahorros, o una baja abrupta de la cotización del dólar a 5 bolivianos”.
Todos debieron salir a negar el rumor que provocó pánico en los ahorristas bolivianos: el Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, los Presidentes del Banco Central de Bolivia (BCB), Marcelo Zabalaga; y de la Asociación Nacional de Bancos e Instituciones Financieras (ASOBAN), Juan Carlos Salaues.
Este último se focalizó en la solidez de la banca nacional y basa la economía del país en las Reservas Internacionales Netas, que este año superaron los 9 mil millones de dólares. Mientras tanto, Zabalaga destacó la buena salud del sistema financiero boliviano.
Por su parte, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, con respecto a las largas filas que se hicieron en los bancos ayer, dijo que "A lo mejor algunos compañeros están retirando dinero para su Año Nuevo, tienen su derecho a sacar, pero no va a haber ningún corralito bancario"
También firmó anoche un decreto que establece que el próximo año se aumente el salario mínimo nacional en 20%, lo mismo que los ingresos de la Policía, las Fuerzas Armadas y los sectores de Salud y Educación. Lo que también es contraproducente, porque disparará la inflación
Mientras tanto, hoy Bolivia esta desierta debido al paro nacional de 24 horas y a las marchas que habrá en todo el país, con cortes de calle y ruta, organizado por la Central Obrera Boliviana, los transportistas y los sindicatos.
Además, en algunos mercados de La Paz y del interior del país, comenzó a sentirse el desabastecimiento de algunos productos de primera necesidad como el azúcar, carne de res y papa, mientras esto sucede, en tiendas de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) las filas de amas de casa se incrementan cada día y cunde la desesperación.
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