Asunción (EFE) - Autoridades sanitarias de Paraguay anunciaron ayer que no se realizarán operaciones para poder contar con camas frente al brote de la epidemia de dengue. El país está en emergencia sanitaria desde hace quince días. Ya son 18 los muertos y 2.500 los contagiados.
“A partir de este jueves, todas las cirugías programadas en la red de servicios públicos quedarán suspendidas hasta próximo aviso, para incrementar las camas tanto para los pacientes con dengue como para los pacientes con influenza”, anunció ayer en rueda de prensa el viceministro de Salud paraguayo, Edgar Giménez.
El funcionario dijo que también contratarán a 180 profesionales sanitarios para que se sumen a los más de mil incorporados en lo que va de año para hacer frente a la saturación de la sanidad pública debido al rebrote de dengue.
La suspensión de las cirugías, exceptuando las de urgencia, afecta a hospitales estatales de Asunción y del departamento Central, aledaño a la capital, donde se reportaron la mayor cantidad de casos al igual que en Alto Paraná, en el este del país, en la frontera con el estado brasileño de Paraná.
“Se estima entre 8 a 10 semanas más de epidemia, y los desafíos serán permanentes, porque se están incrementando de manera notoria los casos de infecciones respiratorias agudas, además de los casos de dengue”, expresó el viceministro.
El brote de la epidemia es atribuida a las constantes lluvias que propician la procreación del mosquito Aedes aegypti, trasmisor del dengue, así como de la llegada del otoño, lo que trae aparejado un aumento de casos de influenza.
Dieciocho personas murieron por dengue entre más de 2.500 casos reportados este año, mientras siguen pendientes de confirmación las causas de fallecimiento de otros cinco pacientes que presentaban síntomas asociados a esa enfermedad. Ante la nueva epidemia, las autoridades sanitarias declararon el pasado día 12 el alerta sanitario en Asunción, Alto Paraná y Central.
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