La locura fue cometida por Randall Staysha que en un intento por ingresar al Libro Guinness y por trascender estúpidamente, se sometió a una sesión intensiva. Tiene 22 años y quería llegar a su objetivo de 3.600, pero no lo logró. Igual, con todos los que se puso terminó con lágrimas en los ojos y un dolor evidente.
No fue ni uno, ni dos, fueron 3200 piercings que Randall Staysha se colocó al mismo tiempo en su cuerpo, buscando batir un récord mundial. La verdadera locura, sin embargo, fue que todos fueron aplicados en la misma sesión.
Staysha, 22 años, lleva a cabo espectáculos a través de la red y estaba tratando de alcanzar el número de 3600 perforaciones en la espalda, los brazos y las piernas. Sin embargo, al recibir la 3200 se plantó, según cuenta el DailyMail
Ahora, espera la confirmación oficial del Libro Guinness de los Récords, antes de hacer oficial su logro. Ojo, ella no es ninguna improvisada en esto. Suele realizar actos de escape y lleva a cabo hazañas para demostrar su fuerza física. Por lo pronto, esta vez, superó en un centenar el anterior récord mundial, clavado en 3100.
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